San Vicente de Chucurí: Territorio de memoria, soberanía y energías comunitarias

Durante los días 23 y 24 de mayo de 2026, San Vicente de Chucurí (Santander) fue el escenario de la Escuela Popular y diálogo de saberes sobre Transición energética justa y energías comunitarias. Convocado por la Alianza Colombia Libre de Fracking y con la participación del Consejo Permanente para la Transición Energética Justa (CPTEJ), el encuentro reunió a jóvenes, mujeres y organizaciones locales.

El eco de Santa Marta: Devolución en los territorios

El eje central de esta Escuela Popular fue aterrizar las discusiones globales a la realidad local a través de un ejercicio directo de retroalimentación y devolución de la reciente Conferencia sobre la Transición: Más allá de los Combustibles Fósiles, celebrada en la ciudad de Santa Marta. Durante el espacio, se socializaron con las bases territoriales los aprendizajes, la hoja de ruta y los procesos post-conferencia.

Así mismo, se analizaron a fondo las lecciones aprendidas y los desafíos sobre la participación de la sociedad civil en dicho evento, enfatizando en la necesidad urgente de avanzar hacia mecanismos vinculantes que garanticen una salida real de los fósiles y logren una articulación directa con las dinámicas y necesidades de los procesos comunitarios en las regiones. (ver publicación)

Memoria frente al despojo y la crisis climática

El municipio, históricamente marcado por el despojo de las petroleras Tropical Oil y Texas Petroleum en el siglo XX, sigue enfrentando los impactos del modelo extractivista. Los asistentes compartieron testimonios sobre la contaminación petrolera en las veredas Vizcaína y La Lizama, el aumento de desastres climáticos locales como vendavales y derrumbes, y criticaron las falsas soluciones institucionales como los bonos de carbono.

En el espacio también se conectó la realidad local con problemáticas globales, analizando casos como la resistencia en la Amazonía ecuatoriana frente a Chevron-Texaco, la defensa del pueblo U’wa para dejar quieta la “sangre de la tierra”, la reciente resolución climática de la ONU y la dependencia alimentaria derivada de los combustibles fósiles y fertilizantes químicos.

Alternativas desde el Buen Vivir

Frente a la crisis, la resiliencia campesina de Santander demostró que las alternativas ya están marchando en las regiones a través de acciones concretas como los mercados campesinos locales, los sistemas agroforestales y la conservación de la biodiversidad por el Colectivo de Reservas Campesinas y Comunitarias de Santander. De igual forma, se destacó la defensa del agua liderada por el Movimiento Social en Defensa del Río Sogamoso y Chucurí, junto a soluciones de energías comunitarias aplicadas a la agroecología como deshidratadores solares, biodigestores y ensilajes.

Al cierre, los movimientos sociales ratificaron que la transición energética justa debe ser participativa, con incidencia política y orientada a generar transformaciones reales en la vida rural y urbana.